Dic 04 2008

Metodologías ágiles y cultura

Categoría: Equipos, MetodologíasJuan @ 10:43 am

Todas las metodologías ágiles proponen la interación y comunicación directa entre los miembros de un equipo. La idea es que es mucho mejor discutir cara a cara que por correo electrónico, por ejemplo.

Por esto, estas metodologías hablan de usar pizarras, post-its, notas de colores, grandes espacios para diseñar, escribir, dibujar, etc., dónde el equipo pueda, directamente y sin el uso de ordenadores o herramientas, interactuar y comunicarse de tú a tú.

Centrándome en Scrum específicamente, la misma idea viene con las reuniones diarias, las restrospectivas (que no nos únicas de scrum, que quede claro) con sus distintos métodos y juegos para hacer hablar, dialogar y discutir a la gente sobre problemas. Étcetera.

Ahora bien, ¿qué pasa si la tendencia general en un equipo es el ser tímido o más introvertido de lo deseable para estos métodos? Si la gente no habla tanto como se desearía, si no interaccionan tanto como se espera porque no se sienten agusto con este tipo de métodos extrovertidos, ¿se fuerza a la gente a ser como no es o se cambian los métodos?

Ahora mismo trabajo con un equipo donde la mayoría de los integrantes (todos menos uno) son muy introvertidos. Hablan lo justo y necesario y sólo si tienen algo que decir que crean que es realmente importante, si no es así… silencio. Me cuesta sudor y lágrimas el que tengan una discusión fluida, que se expresen en el “daily scrum” (reunión diaria de 15 minutos donde se dice qué se ha hecho desde la última reunión, que se va a hacer hasta la próxima y si hay algún problema) o que en una retrospectiva sigan los “juegos”.

Hablando con ellos uno a uno sobre esta situación, preguntándoles el porqué, cómo mejorarlo y que sugerencias tienen al respecto, uno de los miembros del equipo me dijo algo parecido a lo siguiente, lo cual me hizo pensar mucho en cómo es scrum: “[…] encuentro las reuniones útiles y no quiero que desaparezcan, sin embargo, no entiendo por qué no puedo estar en silencio si no creo que tenga nada que decir. Sé que hay que participar e iteractuar pero yo soy como soy y si no encuentro algo considerable que decir prefiero quedarme en silencio. Lo siento pero es mi forma de ser y no creo que pueda cambiarla […]”

En el OOPSLA de este año participé en un seminario sobre metodologías ágiles y cultura. Una de las tesis en ese seminario fue que hay que tener en cuenta que scrum tiene una cultura específica detrás (no hay que tomar “cultura” como “cultura nacional” solamente) y que en su invención esta cultura tuvo mucha influencia. Además, su forma original está enfocada a este tipo de cultura también debido a esta influencia. Por tanto, aplicar directamente scrum (o forzar su forma original) sin tener encuenta la cultura a la que va destinado puede ser una catástrofe y no funcionar en absoluto.

La pregunta ahora es, ¿cómo adaptar scrum o qualquier otra metodología a este tipo de equipos sin quitar el “jugo” de la metodología en sí? La respuesta no la sé, por desgracia, aunque estoy experimentando con varias ideas que darán sus frutos o serán una catástrofe (la persona que lleva la retrospectiva se rota para que cada uno de su “visión” o “forma”, que el scrum master tome un rol más activo en los meetings diarios…) Hay que esperar y ver qué pasa. ¿Tenéis vosotros alguna idea?, ¿habéis visto o estado en esta situación?

Antes de acabar quiero dejar claro también que, por supuesto, los miembros del equipo tienen que poner también de su parte para que esto funcione. No es sólo o la metodología o el equipo. Son los dos. Los dos tienen que adaptarse el uno al otro ya que es una relación bidireccional (o así lo veo yo)

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